KEILI GONZÁLEZ : “EL ESTADO NOS DEBE TODO”

 

 

  Keili González es precandidata a diputada por el MST-Nueva Izquierda. Transfeminista, sudaca, pueblerina, pobre, socialista y anticlerical. Comunicadora, estudió en la Universidad Nacional de Entre Ríos (Uner). Activista por los derechos Lgbtttiq++, superviviente del dolor y la violencia según sus propias palabras, en diálogo con AIM, nos presentó algunas de sus propuestas para la Cámara Baja. Por Valentín Ibarra, para AIM.


– Entendemos que el cupo laboral es una prioridad estratégica para el colectivo trava-trans, en concordancia con otras provincias, existe un proyecto en marcha sin embargo la efectiva aplicación se avizora problemática y resistida por numerosos actores, en este sentido: ¿con qué estrategias y nuevos proyectos, reforzarías este tema evidentemente de urgencia?

-Abordar la temática trava y trans desde las políticas de empleo resulta central para avanzar en la efectiva inclusión e integración de nuestro colectivo sin discriminación y en igualdad de condiciones en la sociedad. En este sentido, las políticas de promoción del trabajo digno deben reconocer las necesidades específicas de nuestra población que nos vimos sometida históricamente al sistema prostibulario como única opción para generar recursos y que somos especialmente vulneradas por motivo vinculados con su orientación sexual o identidad de género.

La importancia de llegar a la Legislatura provincial consiste en presentar proyectos que contemplen una mirada integral de las políticas públicas, pensando en la implementación de acciones afirmativas para contribuir a la igualdad de oportunidades, incluyendo y reconociendo la riqueza de la diversidad y que permitan desarrollar acciones específicas para mejorar nuestras vidas más allá de la empleabilidad. Cuando me refiero a la integralidad, me refiero a construir políticas que contemplen los aspectos sociales, culturales, económicos, de la esfera de la salud mental y los biológicos también, porque negar ese factor es un groso error, como lo es la mirada conservadora que lo utiliza con el objetivo de patologizar otras construcciones identitarias.

Cuando digo políticas integrales me refiero a proyectos que impulsen la creación de casas refugios, la incorporación de un cupo para la distribución de viviendas sociales; políticas de acceso y permanencia al sistema de salud y al educativo, mediante la real implementación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) apuntando a garantizar la transversalidad y creando espacios curriculares como las horas cátedras en las escuelas, que efectivicen ese derecho que tienen les niñes, adolescentes y les jóvenes. Además esa integralidad se va a dar mediante proyectos políticos que permitan construcciones de saberes y teorías desde una perspectiva trava y trans que allanen y democraticen esas intenciones; la generación de una comisión en el Consejo General de Educación que sirva de contralor para democratizar la políticas y los temas que se van a volcar en el territorio que terminan definiendo la sociedad que pretendemos construir. Todas políticas que apunten a generar una articulación entre el Estado y la sociedad civil en la que por supuesto participemos.

– Cuando en el marco del proyecto de Ley de cupo laboral se habla del uno por ciento de los cargos en todo el ámbito de aplicación de la norma, esto es: el Estado provincial, empresas prestadoras de servicios públicos, empresas estatales, organismos descentralizados, etc., pensamos en un número que cubriría la población TTT, sin embargo, renglón seguido habla de la idoneidad para las tareas y capacitación específica, lo que reduce considerablemente la posibilidad concreta de aplicación, ¿cómo sorteamos este obstáculo?

-Para lograr sortear ese obstáculo es muy importante incidir en los instrumentos administrativos que impliquen el trato directo con nosotras. Es de profunda significancia agilizar los mecanismos administrativos que, sin alejarse de los requerimientos registrales vigentes, incorporen y respeten el nombre elegido por nosotras en correspondencia a la normativa, que es también un paso a pelear en el marco de la justificaciones burocráticas a los cuales nos tienen acostumbrades Cambiemos y el PJ.

En ese diseño hay que implementar políticas concretas con perspectiva de género, incorporándonos en los equipos de trabajo. Nuestras voces no deben estar más en la clandestinidad y en entretelones. Nuestras voces deben oírse en todas las etapas de la política pública a través del diálogo y la confianza en una visión política fundada en las experiencias vivenciales de una sociedad que nos colocó en un lugar de marginalidad y supervivencia a causa de la exclusión y la discriminación. El Estado nos debe todo.

El Estado no puede no articular con las organizaciones, militantes travas y trans por los Derechos Humanos. Es fundamental poner en valor el vínculo con nosotras independientemente de las corrientes ideológicas a las cuales pertenezcamos porque consideramos que deben ser políticas que sean dirigidas por nosotras.

– ¿Existe algún registro estadístico actualizado sobre la población TTT en la provincia y sus problemáticas concretas?

-Existe un déficit notable de datos y estadísticas oficiales sobre las condiciones de vida de las personas travestis y trans en Entre Ríos, pero también a nivel nacional. Hace poco tiempo las travas y trans de Paraná participaron de un relevamiento sobre población en la capital entrerriana y zona aledañas de ese departamento, con el objetivo de recopilar datos oficiales. Se trató de una acción del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), con la secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Una política que es importante pero lejos de cubrir las necesidades o brindar soluciones de forma inmediata o a mediano plazo sobre las problemáticas que atravesamos cotidianamente. Todavía no se sabe qué políticas están diagramadas con los datos que se recopilaron, que habrán denotado el pesar de un colectivo que está en el último eslabón de la cadena de interés en la sociedad.

– La muerte de Jesica Benavides, Nicky, en enero pone en evidencia (una vez mas) la extrema vulnerabilidad y exclusión que en general sufren las personas trans a quienes le son negados de hecho el acceso a derechos humanos tales como servicios sanitarios y de salud, educación, vivienda, etc., ¿qué reflexión tenes sobre esto?

-Según los datos de la Oficina Regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) , la expectativa de vida de las personas travestis y trans es de alrededor de 32 años; las principales causas de muerte son las enfermedades relacionadas con el VIH-sida, los asesinatos, mientras que el resto de los fallecimientos se explica por suicidios, sobredosis y afecciones derivadas de malas praxis en las adecuaciones corporales sometidas que se dan mediante inyectables industriales para cumplir los estereotipos para mantenerse “consumibles” en el sistema prostibulario. En relación al empleo, el 95 por ciento no se encuentra incorporada al mercado de trabajo formal; en relación con el nivel educativo alcanzado, más del 75 por ciento no completó el nivel secundario, entre las cuales el 20 por ciento no culminó el nivel inicial; el 80 por ciento realiza o realizó actividades de subsistencia relacionadas con la prostitución y que fueron víctimas de la represión policial.

Lo que le sucedió a Nicki no escapa al desamparo en el cual nos encontramos. Esto demuestra la condición de vulnerabilidad estructural en la que estamos atravesadas. Esta condición es el resultado de la omisión de los Estados Nacional, provincial y municipal. (Mauricio) Macri, (Gustavo) Bordet y los intendentes tienen responsabilidades indelegables.

Todo eso sucede por las múltiples exclusiones que, muchas veces, comienzan con la expulsión temprana de las instituciones primarias, la familia y la escuela como consecuencia de la expresión de nuestras identidades. En consecuencia a esto las travas y trans terminan en situación de calle, sin educación ni contención alguna. Esta trayectoria se anuda con la exclusión sistemática del mercado de trabajo formal y, en el caso de las femineidades trans, el ejercicio de la prostitución como único medio que garantiza la existencia, porque vivir es un privilegio de clase y cis heterosexual.

La situación de prostitución callejera y la estigmatización, los mitos, la invisivilización de nuestras identidades nos colocan en una condición de exposición sistémica al ejercicio de la criminalización y la violencia institucional.

– En una reciente carta pública hablas con contundencia sobre un cambio de paradigma social y político, y que para eso la identidad trava te da las herramientas para tejer nuevas alianzas con otros, los siempre silenciados, oprimidos y estigmatizados. Hablas de la construcción permanente del cuerpo, de la subjetividad y de los lazos sociales, ¿pensas que la Cámara de Diputados de la provincia puede ser un lugar hostil, considerando sus miembros, su tradición institucional, sus voces históricas y contemporáneas?

En general, las interacciones que mantenemos las travas y trans con las instituciones estatales están atravesadas por la desvalorización continua de nuestras identidades. La Legislatura provincial es el fiel reflejo de eso, es decir, es la institución patriarcal, normada en los estándares de la vida “normal” heterosexual. El armado de las listas de los partidos tradicionales te lo dicen todo. El PJ lo lleva a (Julio) Solanas, (Juan) Navarro y (Gustavo) Zavallo fiel reflejo de lo que no queremos, antiderechos, violentos y descalificadores de la autonomía de los cuerpos. En Cambiemos se da lo mismo con la actual diputada pro aborto clandestino y pre candidata nuevamente, Alejandra Viola; también está Gustavo Cusinato, partícipe necesario de las terribles políticas llevadas a cabo por (Sergio) Montiel, como los federales, la caja de conversión, el retraso en el pago de salarios, de la represión de las manifestaciones, todas acciones que se realizaron durante su paso por la administración provincial, además siempre estuvo prendido en la política como un espacio de negocio.

Claramente la Cámara Baja no será un espacio ameno, menos para quienes nos armamos en la clandestinidad construyendonos a los tropiezos, quedandodescalificades del tablero del ‘juego de la vida normal’ y debimos aprender a sobrevivir con una sociedad que solo nos ofrecía violencia.

Mi travestismo creció en los márgenes que conectan con la diversidad, pero en una sociedad que suele despreciarnos. Lucho por esa diversidad que tanto me aproxima a la libertad, cada violencia que padecí me hace más potente y no puedo ser de otra forma, porque si hay algo que me atrae, es la lucha a la aceptación de mi diferencia.
Por eso estoy segura que tendré una forma contrahegemónica de compromiso como cambio de paradigma en esos modos de concebir la política que nos han conducido a históricamente a la clandestinidad y como consecuencia han dejado un mundo fracasado.

 

           

Ficha técnica

 
Fecha de publicación: 30 de marzo.
Despacho: Segundo envío.
Hipervínculo: https://www.aimdigital.com.ar/keili-gonzalez-el-estado-nos-debe-todo/
 
 
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[Registro DNDA N° 5250739] [ISSN N° 2451-8115]