UN PROYECTO AEROESPACIAL AL ALCANCE DEL TALENTO PROPIO

 

 

El talento en el rubro aeroespacial en Argentina no falta, afirmó a AIM el ingeniero argentino Diego Saikin, quien participó en la primera misión privada israelí para orbitar con una nave la Luna . El profesional estuvo en Paraná donde llevó adelante una serie de reuniones y charlas donde compartió su experiencia con autoridades, docentes y estudiantes.

Saikin se formó en sus estudios en Tel Aviv –Israél– y Praga –República Checa– pero mantiene lazos con su país de origen que lo llevan a visitas anuales. Esta vez fueron públicas, con la idea de contar su participación en una misión espacial donde diseñó el software de simulación de la nave Beresheet, que el 4 de abril pasado orbitó la luna. Lo particular de este proyecto que es el primero que se llevó adelante sin aportes de Estado alguno. La idea, contó Saikin a esta Agencia fue charlar de los éxitos y fracasos de estos emprendimientos, de cuestiones técnicas, pero fundamentalmente de “motivar a la gente”, que se puede hacer y demostrar que los límites no valen.

El profesional mantuvo reuniones con autoridades gubernamentales, en la Asociación Israelita de Paraná y en la regional Paraná de la Universidad Tecnológica Nacional. Y en una suerte de repaso del intercambio que ha tenido en otras ciudades de Argentina afirmó que “talento no falta” para llevar adelante misiones como las que participó. “Y como la investigación espacial es algo que los países no comparten, es algo que todos quieren llevara adelante por sus propios medios”, apuntó.

Respecto a si se podría llegar a cabo algo así en el país reflexionó: “No estoy seguro que esté en el orden de prioridades nacionales hoy en Argentina, como sucede en muchos país. Pero si hay gente que quiere llevar adelante algún proyecto en el rubro aeroespacial, acá talento no falta”.

Perfil

Sakin está radicado en Tel Aviv y allí diseñó el software de simulación de la nave para conocer las posibles reacciones y realizó una plataforma virtual para analizar los datos.

Beresheet despegó de la Tierra a fines de febrero, y desde entonces estuvo viajando por el espacio, orbitando la Tierra seis veces en un curso elíptico que le permitió ser capturada por la gravedad lunar. Una vez en órbita, envió fotos de los cráteres lunares a la Tierra.

El logro es notable por varios motivos: el costo de la misión espacial es de 100 millones de dólares y no viene del presupuesto de una nación, sino de una organización sin fines de lucro, SpaceIL, en la que trabaja el argentino Diego Saikin.

“Soy un ingeniero con amplia experiencia multidisciplinaria en diversos campos. Tengo un B.Sc. en Ingeniería Eléctrica e Informática y un M.Sc. En robótica y cibernética. Me apasionan las soluciones elegantes y el diseño robusto y versátil, ya sea en hardware o software. También puedo trabajar en la comodidad de una oficina, o arrastrarme dentro del compartimiento del motor del avión, sosteniendo una linterna entre mis dientes, para encontrar el mejor lugar para instalar un sensor”, se definió el profesional.

           

Ficha técnica

 

Fecha de publicación:4 de mayo.

Despacho: Segundo envío.

Hipervínculo: https://www.aimdigital.com.ar/una-mision-aeroespacial-al-alcance-de-la-mano/

 
 
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[Registro DNDA N° 5250739] [ISSN N° 2451-8115]